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In a colorful preschool classroom lit by morning sunlight, Isa stands at the doorway clutching Kaya while Mamá kisses her forehead. Across the painted cubbies, Emma waves with a wide grin.
“Isa es una niña de 3 años, alegre y curiosa. En la guardería a veces se siente pequeñita, sobre todo cuando Emma, una compañera, la empuja o le dice cosas feas. Al principio se siente pequeñita cuando Emma, una compañera de la guardería, la molesta empujándola o diciéndole cosas feas. Pero Isa no está sola: siempre la acompaña su peluche favorito, una leona llamada Kaya. Cuando Isa abraza a Kaya, descubre que dentro de ella vive una voz de leona, fuerte y clara, que le recuerda: ‘¡Tú eres buena, tú eres lista, tú eres Valiente, tu eres importante!’. Con la ayuda de sus papás, su Teacher y su amigo José David, Isa saca su voz de Leona Valiente y le dice: “No me gusta que me pegues”.
On the play-mat of the bright classroom at midday, Isa sits beside a half-collapsed block tower hugging Kaya tightly. Emma kneels opposite, hand still on a red block, her face tense with desire for the pieces.
Una mañana en la guardería, Isa construye una torre muy alta. De repente, Emma quiere las piezas y la empuja. —“¡Eres fea, vete!” —le grita. Isa se siente chiquita, triste y con miedo. Susurra bajito: —“No… no, por favor”. Abraza fuerte a Kaya. Entonces, una vocecita suena en su corazón: —“¡Isa, recuerda! Eres fuerte y valiente. Respira profundo, saca tu voz de leona y dile a Emma: ¡Para ya! ¡No me gusta que hagas eso! Grrr…” Era Kaya, su leona, recordándole lo que mamá y papá siempre le enseñaban: “Puedes hablar con tu voz grande.”
Beneath soft fluorescent lights in the quiet reading corner, Isa studies Kaya’s gentle eyes and presses the plush to her chest. Emma watches from a low shelf, waiting, colorful books framing the calm standoff.
Isa escucha dentro de su corazón. Kaya la mira con ojos brillantes y valientes. Isa siente que un rugido suave crece en su pecho. Mira a Emma, respira hondo… y decide hablar.
Under the ceiling’s warm afternoon glow in the block area, Isa stands nose-to-nose with Emma and says "No me gusta que me empujes," voice firm. Jose David watches nearby, eyebrows raised, while Kaya rests at Isa’s feet.
Con voz fuerte y valiente, Isa dice: —“¡No me gusta que me empujes!” Se para firme y aparta a Emma. Emma, sorprendida, se queda quieta. No esperaba que Isa se defendiera. José David, que estaba cerca, da un paso al frente y dice: —“Sí, Emma, no está bien empujar. Tenemos que respetar a los demás”. Isa se siente grande. Abraza a Kaya y le parece que su leona le guiña un ojo, orgullosa de lo que acaba de hacer. La Teacher Ana se acerca, curiosa.
In the sunny classroom corner, Teacher Ana kneels to eye level with Isa, who hugs Kaya against her chest. Paper butterflies on the wall flutter in the fan’s breeze as Ana smiles encouragingly.
La maestra Ana se agacha al nivel de Isa. —“¿Qué pasó?” —pregunta suave. Isa responde: —“Emma me empujó y no me gustó. Le pedí que no lo hiciera más”. Teacher Ana sonríe y dice: —“Hiciste bien en usar tu voz, Isa. A veces los demás hacen cosas que no nos gustan, y es importante decirlo claro y fuerte”. Emma baja la mirada, avergonzada. Isa siente mariposas en la panza. En el fondo estaba un poco asustada, pero entendió que no debe permitir que Emma la trate así. Y en su corazón nació una gran alegría.
Near a sunlit play table, Isa and Emma kneel beside a circle of blocks while Kaya sits upright in the center like a tiny guardian. Both girls exchange hopeful smiles above the unfinished toy tower.
Emma, un poco apenada, dice: —“Perdóname, Isa… yo solo quería jugar contigo. No sabía que te hacía sentir mal”. Isa sonríe y responde: —“Claro que podemos jugar juntas, pero sin empujar ni decir cosas feas. Todos somos valiosos”. José David acerca los bloques y propone: —“¡Hagamos una torre gigante entre los tres!” Ríen mientras colocan a Kaya en medio de la construcción, como si cuidara la torre. La Teacher Ana los mira y aplaude contenta.
On the foam floor under bright ceiling lights, Isa steadies a soaring multicolored tower while Emma hands her another block; Kaya perches proudly on the summit. Laughter freezes mid-air like confetti around them.
Los tres niños construyen una torre entre risas. Emma, mientras coloca un bloque, dice bajito: —“A veces me siento insegura y no sé cómo jugar con los demás… por eso empujo”. Isa la mira y responde con una sonrisa: —“Podemos jugar juntas sin hacernos daño. Así es más divertido”. José David asiente y añade otra pieza. Kaya vigila desde la cima de la torre, como una leona protectora. La Teacher Ana sonríe al ver cómo todos aprenden a cuidarse.
At the small cafeteria table bathed in noon sunlight, Isa offers cookies to Emma and Jose David, their lunch trays pushed aside. Crumbs sparkle on the tabletop as all three share wide, content smiles.
Llega la hora del almuerzo y todos se sientan en la mesa. Isa abre su lonchera y saca unas galletas. —“¿Quieren?” —pregunta sonriendo. Emma y José David aceptan felices. —“¡Gracias, Isa!” —dice Emma, mientras muerde una. Isa acaricia a Kaya bajo la mesa y piensa: “Soy valiente… y también generosa”. La Teacher Ana, mientras tanto, empieza a contar un cuento de animales amigos. Los niños escuchan atentos, riendo entre bocados.
Inside the classroom during storytime, Isa cups her hands like a megaphone while explaining her "voz de leona" to Emma and Jose David. Emma lets out a gentle pretend roar, making everyone giggle beneath soft afternoon light.
José David mira a Isa y pregunta curioso: —“¿Por qué hablas como una leona?” Isa ríe y responde: —“Porque Kaya me ayuda a ser valiente”. —“¡Yo también quiero una voz de león!” —dice José David, levantando las manos como garras. Isa le explica: —“Es hablar claro, sin gritar ni pelear”. —“¡Grrr!” —ruge José David bajito. Isa lo imita y ambos terminan riendo. Kaya parece rugir con ellos desde el rincón.
By the classroom doorway in warm late-afternoon light, Papá lifts Isa into a tight embrace while she clutches Kaya between them. Backpacks hang on low hooks, and both faces glow with pride.
Al final del día, papá llegó a la guardería. Isa corrió hacia él y lo abrazó fuerte. —“¿Cómo estuvo tu día?” —preguntó sonriente. Isa, sonriendo, contestó: —“Hoy saqué mi voz de leona. Me defendí y dije fuerte que no me gustaba lo que me estaban diciendo, porque eso me hacía sentir mal”. Papá la escuchó y sonrió: —“Estoy muy orgulloso de ti, Isa. Eres mi leona valiente”. Isa se sintió muy feliz y abrazó fuerte a su papá. Tomó a Kaya y se fueron todos juntos a casa.
Evening lamplight fills the cozy living-room as Isa animatedly recounts her day, standing between Papá and Mamá who crouch to hug her. Storybooks and scattered toys frame the family’s joyful circle.
En casa, Isa le contó a mamá lo que había pasado en la guardería. Mamá la escuchó, la aplaudió y le dijo: —“Ser valiente no es gritar ni pegar, Isa. Es usar tu voz fuerte, pero siempre con respeto. Si alguien te empuja, das un paso atrás y dices firme: ‘¡No me empujes!’. Si te jalan el pelo o te muerden, dices: ‘¡Eso no me gusta, para ya!, apartas a la persona y te vas. Y si te dicen cosas feas, respondes fuerte: ‘¡No me digas así, no me gusta!’. No devolvemos el empujón, ni mordemos, ni insultamos. Eso no nos hace fuertes. Lo que de verdad te hace fuerte es defenderte con tu voz, Isa… eso es lo que hace una verdadera leona”. Papá y mamá la abrazaron fuerte. Esa noche, Isa prometió que también ayudaría a sus amigos si alguna vez necesitaban una voz de leona.
Soft nightlight glows in Isa’s bedroom where she snuggles beneath a star-patterned blanket, cradling Kaya. Mamá leans over the small bed to give a gentle good-night kiss, casting a warm shadow on the wall.
A la hora de dormir, Isa se acostó abrazando a Kaya. —“Hoy fui una leona valiente” —susurró feliz. Mamá le dio un beso de buenas noches. Isa cerró los ojos y soñó con rugidos suaves y juegos alegres. Sabía que su voz siempre estaría con ella. Era pequeña… pero muy fuerte.